• Julia Pino

Alberto Morales: "Es una carrera muy dura, hay que sacrificar muchísimo"

Actualizado: 23 de oct de 2019


Empezó a estudiar flamenco a los tres años. A los nueve, se matriculó en la escuela municipal de danza de San Pedro Alcántara (Málaga). "Durante los dos primeros años, no me gustaba nada el clásico", explica.


Tras asistir a los cursos de verano del American Ballet Theatre, tuvo que admitirlo: "ahí es cuando realmente me enamoré del ballet". Ahora, Alberto Morales trabaja como bailarín profesional en la compañía principal del Ballet Arizona.

Pregunta: ¿Por qué decidiste irte al extranjero? 


Respuesta: Al principio, fue gracias a mi profesora de danza. Aunque cuando vi el nivel y la afición que había en el extranjero, decidí que eso era lo que debía hacer. Las oportunidades de futuro y el nivel eran muy diferentes a lo que existía en gran parte de España. 


P: ¿Cómo fue el proceso hasta llegar al American Ballet Theatre?


R: El proceso es bastante riguroso. Primero audicioné para el cursillo de verano en 2013. Durante el cursillo te observan para decidir si entras en la escuela. El primer año no me ofrecieron esta oportunidad. Hay que tener en cuenta que cientos de personas audicionan cada año para poder entrar en el curso de verano y muy pocos logran llegar a la escuela.


Fue en el verano de 2014 cuando volví y al final del curso me ofrecieron ir a estudiar durante el curso académico. Allí estudié durante tres cursos hasta graduarme.


"Hay experiencias que me han preparado para luchar más y esforzarme en lo que hago"

P: ¿Qué ha supuesto marcharte a nivel de aprendizaje? ¿Y en cuanto al ámbito personal y familiar?


R: Fue bastante duro el irme tan joven, me fui a vivir solo a Nueva York con 15 años. Es una ciudad muy cara y loca. Ahora lo que recuerdo es muy bueno, pero durante el primer año estuve trasladándome de casa en casa cada tres o cuatro semanas, porque no tenía un sitio fijo donde vivir, ni dinero para pagar uno.


El primer año fue el más duro para mi familia, porque no tenía donde vivir, ni dinero para comer casi. Ellos fueron los que lo pasaron peor, pero me apoyaron en todo momento de la mejor forma que pudieron y por ello estoy donde estoy.


Creo que este tipo de experiencias me han preparado para luchar más y esforzarme en lo que hago. He aprendido a adaptarme a situaciones nuevas y extrañas para mí. Habría sido diferente si me hubiera quedado en casa con mis padres, comiendo y viviendo con ellos.


P: ¿Encuentras diferencias, entre fuera y dentro de España, respecto al valor social que se le otorga a la danza y al oficio del bailarín? ¿Existe un mayor consumo de danza?


R: Hay muchísima diferencia, aunque todavía se puede mejorar bastante la visión que se tiene de la danza aquí en el extranjero. Sigue habiendo bullying en las escuelas académicas y muy poco entendimiento por lo general. Sin embargo, el nivel de aceptación es mayor que en España, aunque todo depende de la ciudad donde vivas.


"El Gobierno y las escuelas son lo que pueden impulsar el crecimiento y el entendimiento de la danza en España"

Nueva York es una de las ciudades donde está mejor visto y aceptado, pero también es una de las más liberales y tolerantes respecto a otras razas, culturas e intereses sexuales. La cultura en esta ciudad es mucho mayor, en otras ciudades la cosa cambia.

P: ¿A qué crees que se deben estas diferencias entre España y Estados Unidos?


R: Se dona mucho dinero a las artes y a la danza en este caso. Esto ayuda bastante a que existan más compañías de danza clásica en los Estados Unidos. También influye el hecho de que el Gobierno y la economía del país promueve este apoyo a las artes. Pienso que son el Gobierno y las escuelas académicas los que pueden impulsar el crecimiento y el entendimiento de la danza en España.


P: ¿Cómo llegaste a ser bailarín del Ballet Arizona Studio Company?


R: En Nueva York se realizan muchísimas audiciones de compañías de danza clásica al año. Desde enero hasta marzo, aproximadamente, todas las compañías van a Nueva York y tienen audiciones.


Estas son de más de 200 personas, pero normalmente aceptan a un máximo de cinco personas. La mayoría de veces no aceptan a nadie, pero si tienen dinero disponible y espacios abiertos, entonces pueden contratar a alguien. En una de estas audiciones del mes de enero fue donde me contrataron para la segunda compañía del Ballet Arizona.


"He intentado hacer la universidad tres veces, me es muy difícil asistir a los exámenes: tengo que viajar a Nueva York o España y las fechas coinciden con mis actuaciones"

P: ¿Cuál es tu rutina? 


R: En el Studio Company bailo con la compañía principal de 9:00 a 16:30. En estas siete horas y media tenemos una clase de ballet de hora y media y ensayos de todas las piezas que estemos preparando el resto del tiempo. Después, de 16:30 a 20:00 tenemos otra clase de hora y media de ballet con la escuela y ensayos para las piezas de la segunda compañía.


Los sábados hay clase a las 11:00 o 12:00, y terminamos los ensayos a las 18:00. El domingo se descansa. Este es normalmente el horario, aunque las semanas que tenemos espectáculos es mucho más intenso y no descansamos el domingo.


P: ¿Puedes o has podido compaginar tus estudios paralelos a tu carrera?


R: Mi primer año hice mi segundo curso de bachillerato a distancia. Después, he intentado hacer la universidad ya tres veces, pero me es muy difícil asistir a los exámenes: tengo que viajar a Nueva York o España y las fechas coinciden con mis actuaciones. Digamos que es posible, pero quizás tenga que asistir a una universidad americana o privada en España.


P: Durante toda tu trayectoria, ¿qué ha supuesto para ti lo más duro y con qué momento positivo te quedarías?


R: Ha habido momentos muy duros: estar lejos de mi familia, estar sin dinero, estar sin un lugar donde vivir, la operación de rodilla lejos de casa con recuperación de seis meses o Navidades sin poder volver a casa porque el vuelo es muy caro. Pero todo lo vivido me ha llevado a donde estoy y estoy contento. Es una carrera muy dura, hay que sacrificar muchísimo para llevarla a cabo.


P: ¿Qué esperas del futuro? ¿Cuáles son tus metas a corto y largo plazo?


R: De momento, solo espero poder seguir trabajando, mejorando, teniendo muchas oportunidades como he tenido hasta ahora, y seguir disfrutando mientras se pueda, ya que es una carrera muy corta.



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